Balance general, porque no puedo dejar de hacerlo..
Hoy miercoles 27 de Junio del 2012 terminó mi clinica institucional en la gendarmería regional de Chile y pasé por tantas cosas que si no fuese por ese maldito informe que debo hacer, haría una entrada de metro y medio. Pero como estoy sacando la vuelta sólo escribiré las partes que podría llegar a olvidar.
De un día para otro la profe Jeanette me cambia el centro de practica, desde la defensoría penal mapuche a gendarmería (¡DANDOSE VUELTA LA CHAQUETA MODE ON!)
Me puse vestido ese primer día y me sentía bien. El abogado jefe (para efectos posteriores denominados jefecito ito ito)tenía cara de ñoño de pega de oficina. Tenía muchos nervios.
La primera vez que efectivamente llegué a trabajar estaba aterrada, creía que me iba a interrogar de derecho administrativo, civil, comercial y en especial procesal (porque es el que menos se y constituye mi mayor temor)pero al contrario, me tuvo un buen rato mirando la pared sin hacer algo, para luego entregarme un caso. Menos mal el fin de semana previo habia hecho el due diligence y había analizado un par de leyes orgánicas como para no llegar tan perdida.
Me sirvieron, y mi primer caso fue un pronunciamiento respecto de un sargento
-dirigente de la asociacion de funcionarios- al que querían chantarle feroz sumario.La conclusión fue que no se ajustaba a derecho, lo que me dejo la sensación de que en muchas otras oficinas del país se pasan por el alto la lectura comprensiva de las leyes que aplican.
La pega en sí no fue tan paja, de hecho me gusto la mayoría. Fuí a la carcel, fui a Corte de Apelaciones a ver los alegatos de un recurso de protección -y casi fui atrapada en un friendly fire, nada friendly, de comuneros mapuche en contra del edificio de la corte-. Me dio risa escuchar cosas como: su ilustrisima corte, sus ilustrisimos magistrados, entre otros. Lo mejor mejor fue ver abogados en su natural habitat porque estaban todos los personajes; el abogado di terno azul con cara de pillo, el shico pelao defensor -que btw no era mi profe tb shico pelao y defensor- el abogado sofisticado de la "Ponti" que estudio con Arturo Pratt, el PERRO aka salido de la mayor treinton con la misma voz de universitario carretero y con el papi en la corte, el papi del perro que es todo un egresado de concepción cruel de alma que le duele que a su hijo no le haya dado para una tradicional pero que mientras tenga el titulo y pueda decirle a los amigos que el hijo es abogado, lo aguanta. La mejor? La secretaria del abogado pudiente pero con cara de esforzao.. ella me llamo la atención porque pensé en que osada era al ser una abogada vestida di shaqueta con aplicación de pieel, ojos maquillados celestes, y unos tacos super juveniles. Claramente no iba con esa pinta a enfrentarse con ningun ilustradisimo magistrado, sino que era una ilustrisima secretaria. Como el peor de los estereotipos, barsa con el jefe, no se callo en toda la hora y ¡harto que esperamos para la vista del recurso!.
Mi jefe que es como calladito, se las mandó en el alegato. De hecho estuvo bastante mejor que el abogado de la asociación -traido desde santiago- ojalá desestimen el recurso y le den una nota de mérito.
Después de eso -con tacos de diez centimetros y luego de haber corrido para llegar a la corte que queda literalmente al lado del cerrro- CAMINAMOS de vuelta al centro en donde pasamos a tomarnos un cafecito a amici, el jefe invitaba obvio. Supe cosas de la oficina, y que su hija tiene sindrome de down. Cuando volvimos, ya casi terminando la jornada, me tocó despedirme de mis "colegas" el cabo sotomayor fue mas seco y le saque un abrazo obligado (raro total siendo él siempre más amable conmigo que el resto) y el abogado "pesao" de sumarios un amor, se levantó, me dio un abrazo como la gente, me sonrió y me dedico palabras amables. ¿Quien lo diría? Definitivamente lo deje loco.
Se que mañana o incluso en cuanto me fui, me pelaron.. xD eeran tan minas derepente.
Lo unico que quiero es que mis horas calcen en el horario y haya hecho las que necesitaba, porque ahora que mi mi jefe se puso como serio cuando le pedi que me firmara el horario, tengo que cerciorarme de haber cumplido las sesenta horas efectivamente. Ilusamente aun creo que podría tener un siete en la clínica y subir mi promedio a los cielos.
Se me deben estar quedando hartas cosas en el tintero pero por ahora, con este cansancio, es todo lo que puedo recordar.
El viernes debo volver por la "rrrrrrrrrrubrica" (palabra fea la odio) y en ese momento entregaré mi informe -idealmente- terminando con este cuento, y cerrando verdaderamente esta etapa que resultó ser requete entretenida.