miércoles, 12 de agosto de 2015

The good stuff

Creo que es necesario dejar registro de los milagros que he experimentado, por la gracia de Dios, porque en los tiempos oscuros mi mente va a engañarme diciendo que nada de esa naturaleza ha ocurrido jamas... pero ha ocurrido.
Cuando tomé la decisión de quedarme trabajando en talleres, fue en medio del caos y la desesperanza que sentía por ser minoría. Por tener que decir las cosas feas y desagradables que, ni la cabeza, ni el equipo, quería decir. Aun con un discurso crítico, con el miedo de ofender lo que se estaba haciendo y obviamente de manera imperfecta hice como creí correcto hacer. Esa era mi pega, ese era todo mi deber... obedecer.
Mi primer instinto ahí fue arrancar. Porque no era lo que pensaba que sería, porque me daba la sensación de querer algo inalcanzable, Sin embargo Dios, por medio de muchas maneras, me mandó a permanecer -moño agachado-, en cualquier actividad que se quisiera hacer, en el tiempo que se quisiera hacer, con la mejor disposición y diligencia entendiendo el privilegio de trabajar en la obra de Dios.
El semestre terminó y el Señor me embarcó en un tremendo proceso de cambios. No enfocado al servicio que le presto si no a la persona que soy. Dios quiso involucrarse en las partes de mi vida que siempre han estado reservadas para la oscuridad y ¡uff cómo ha dolido romperlas!. Asumir mucho pecado, pedir perdón, modificar hábitos desde adentro hacia afuera y decidir entregar la idea más consolidada en mi ser, colgar el ego en una cruz y avanzar como lógicamente se avanza en este camino.. sola, angustiada, frustrada, desesperada pero real.
En ese contexto, viviendo de otra manera, siendo llenada únicamente por Él. Es que llegué a la reunión de equipo talleres primavera 2015 y Dios hizo un milagro. Añadió obreros conforme a su voluntad, hizo resonar la idea de una vuelta a la palabra de forma radical en la cabeza del equipo. Modificó lecciones, duplas, clases, objetivos ¡TODO! y más. Mi corazón latía tan rápido mientras ella hablaba de esta mini reforma, haciendome entender por fin qué quería decir el salmista o el apostol pablo cuando hablaba de suspirar por Dios ¡Mi corazón latía más rápido al comprender mi mente lo que Dios estaba haciendo!
Habré orado por esto -seguramente no lo suficiente- pero Dios tiene el control de su Iglesia, de su culto de adoración, de su mensaje, de sus hijitos y nada es al azar para Él. En sus tiempos -mucho menos tiempo de lo que yo imagine- renovó todo un área del servicio dispuesta a caminar en santidad para que la Gloria a Dios se concrete cada jueves de este semestre, en lo que a nosotros respecta. 

¿Cómo no va a haber gozo?
Ese sentimiento provocado por el Espíritu de Dios en reacción a la perfección de Jesucristo, Esposo de la Iglesia, intercesor de intercesores, defensor de causas pérdidas, médico de almas rotas, piedra angular, la roca de mi salvación.
¿Cómo no va a haber gozo ante la presencia de éste, mi Dios?
Estoy aprendiendo a disfrutar y a contentarme con lo que me ha dado.. que es:
1.- Tiempo.
Si hubiese aprobado el grado ahora estaría haciendo corpo, sin posibilidad de estar viviendo las intimidades que estoy pasando por obra del Espiritu Santo. Aprendiendo a creer que el tiempo tb es de Dios y que yo lo administro. Poder buscarle en la mañana y leer la biblia cuando quiera a la hora que quiera. Cantarle a la hora que quiera, juntarme con la iglesia a buscarle cuando quiera y a la hora que quiera.
2.- Sin obligaciones reales.
Sí, estoy estudiando pero no es una prioridad realmente. Paso 4 horas al día en eso y es suficiente por ahora. Puedo pasear, puedo descansar, dormir un rato más si lo deseo, estas más tiempo en la cama calentita, preocuparme de mi pelo, de mi ropa, de mi libro, de organizar la despedida de soltera de katherina; ¡invertir tiempo en pinterest!
3.- Soledad
No debo llevar la carga de ningún hombre ni estoy atada a las necesidades y sueños de otro. Esta es difícil de explicar como ventaja pero como todo en la vida, tiene aspectos positivos y aspectos negativos. Lo positivo, como nunca, lo estoy apreciando y eso es todo lo que deseo compartir en este momento.
4.- La maravillosa palabra de Dios
5.- Dones nuevos
6.- La desvinculación mediante el sufrimiento
7.- No mas el querer morir sino que el querer que Cristo vuelva, con las mismas ganas..
7. Apoyo en donde no lo esperaba

Y ese es el resumen de este tiempo, que se concluye con una tremenda verdad... "Aunque triste en la noche yo esté, el gozo viene en la mañana"