Nada puede contra mi amor, ni la oscuridad, ni la muerte.
Mi amor continua creciente,
como la luna
Construye dimensiónes desconocida y desafía al espacio.
La compañía de media noche, tu mano en la madrugada y en mañanas completas.
Todo brilla junto a él, todo germina.
Las plantas crecen, la humedad en las esquinas, las flores vivas se marchitan y laa de plástico de polvo se llenan
Y si el tiempo, cruel enemigo, nos devolviera al polvo del que venimos, mi vida habría sido vivida, y nuestras criaturas serían testigos.
Nada más podría pedir
Partiría a una tierra que nos pertenece
En que no usamos anillos
Pero en que le amaría sin error
Sin castigos
En la perfección que no tenemos ahora
Por mucho que se le parezca.
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