Me siento como dentro de una licuadora.
Peor que eso, todo se ve borroso.. no metaforicamente, literalmente.
Ser un discapacitado de la vista no es broma. Vivir constantemente arrugada, con dolor de la nariz para arriba, viendo sombras y triples corridas de letras.
Pero mas alla de eso.. cuatro con cuarenta y ocho de la madrugada, escuchando arjona, con muchas hojas procesalisticas que leer, y pateticos gritos de auxilio en mi interior terminan traerme aqui como siempre, donde pertenezco.
¡Matame antes de que siga hablando! tuve que rogarle a una de mis amigas.
Hacer el ridiculo es mi especialidad, más si puedo lograrlo uniendo letras.
Si viviera encerrada en un computador podria ser el chinito detras de internet.. me encantaria leer y crear conversaciones donde solo ha habido silencio. Me gustaria ver pasar fotos y cartas en que se explican las cosas que no pueden decirse. También seria parte de aquellos magistrales errores que cometemos los escritores frustrados en los cumpleaños de ex seres amados. Sin ir mas lejos, siempre deambulan en linea los extraños mails; "Hace tiempo que no se de ti..". Tristes y desesperadas formas de decir te extraño y te quiero.
Si tan solo dijeran: "Oie, lo siento.. te trate mal, me equivoque al no escuchar tus disculpas, no te tinca conversarlo un día?" No, solo decimos cosas sin sentido en la madrugada, para sentirnos menos culpables.
Lo bueno de no poder detener las manos sobre el teclado es que frases estupidas (que no repetiré, definitivamente no repetire fuera de mi mente) volveran a asecharnos con un tinte de seriedad disminuida paulatinamente acorde el sentimiento que las infundo vaya disminuyendo as well.
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